El camp rebutja limitar els preus com demana Yolanda Díaz: “Ens castigarà encara més”

set. 8, 2022 | General

Compartim l’article en castellà publicat el passat 7 de setembre pel diari El Mundo.

“Si se aprueba esa medida de Yolanda Díaz, que una familia coma una cordero se va a convertir en un privilegio”. El sector productivo de los alimentos rechaza de forma unánime la iniciativa planteada por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, deponer tope a los alimentos básicosante la escalada inflacionista. Todas las organizaciones agrarias sin excepción y los propios agricultores y ganaderos, acosados por laescalada de la materias primas, rechazan lo que consideran “una ocurrencia” porque sus repercusiones, en caso de aprobarse, tendrían unas consecuencias “todavía peores, nos castigará y hasta pueden producirse desabastecimiento total de determinados alimentos”.

Algunos incluso subieron ayer el tono, como el presidente de Asaja,Pedro Barato,cansado durante el transcurso de la legislatura de las iniciativas tanto del ministro de Consumo, Alberto Garzón como de la propia ministra de Trabajo, al considerarlos “ataques directos”.

“Los precios del cordero, de la ternera o incluso del pollo van a subir, de eso no hay duda, pero es que además se van a cerrar todavía más explotaciones”, denunciaMaría del Camino Limia, ganadera de merino en Medellín (Badajoz), quien advierte que de aprobarse la medida de Díaz “se puede producir un desabastecimiento totalde determinados alimentos básicos”. Así que lo tiene claro. La propuesta de la vicepresidenta segunda “es un disparate porque los alimentos son comida y no se les puede tratar como una ideología”.

Pedro Barato, presidente de Asaja, añade: “Su egoísmo personal desmedido está poniendo en riesgo los cimientos de un sector que siempre ha estado ahí, abasteciendo la sociedad” y considera que esta polémica tiene su origen en los “caprichos y egoísmos personales” de Díaz que hacen peligrar, según su opinión, ” los cimientos de un sector tan importante como es el agro”. Sobre la medida en sí, advirtió que con eltope de precios “por abajo”de la cesta de la compra “se va a castigar al que más sufre los precios percibidos por los productos agrícolas, esto es, a los agricultores y ganaderos”.

LOS PRECIOS

La tormenta sobre el campo regresa tras conocerse precisamente en las últimas horas que los costes de la producción agrícola y ganaderacrecieron un 38,38%en su tasa interanual mientras que los precios percibidos por los agricultores y ganaderosen sus campañas aumentaron un 22,10%, según el Ministerio de Agricultura (MAPA), con datos del mes de mayo de 2022. También la organización COAG difundió ayer otro informe, el del precio de los alimentos desde su origen en el campo o en las granjas al consumidor. Según este estudio,subió un 283% en el mes de agosto, con frutas y hortalizas (ajo, la lechuga, la ciruela y las zanahorias) como los productos que más han elevado su precio a lo largo de la cadena, todos por encima del 500%.

Precisamente,el responsable de Mercados Agrarios de COAG, Andoni García, advierte de que “aunque el debate abierto es necesario hay que profundizar un poco más” porque la propuesta de Díaz puede tener consecuencias “graves para los productores”. Para este responsable es prioritario“atajar la gran especulación”que se produce en todo el proceso de cadena alimentaria para que los consumidores puedan acceder a alimentos básicos a un precio asequible. “Ahí existe un amplio margen para contener los precios y no se está haciendo ni por parte del Gobierno ni tampoco por las comunidades autónomas”, denuncia. En la misma línea se pronunciaLorenzo Ramos, secretario general de UPA, quien instó a la vicepresidenta del Gobierno, antes de abrir este debate, a trabajar para hacer cumplir la ley de la cadena alimentaria como prioridad, una normativa aprobada en esta legislatura pero que todavía no ha producido ningún efecto, además de que se pague a los agricultores, como mínimo, los costes de producción. “A partir de ahí, que se controle la especulación que pueda haber en el manejo de los productos alimentarios para que no haya un precio excesivo hacia los consumidores nos parece bien”, asegura el responsable de UPA.

A pie de campo, la ganadera María del Camino Limia lamenta en declaraciones a EL MUNDO que “ni una pandemia ni una guerra de Ucrania han servido todavía paraque la sociedad entienda la importancia que tenemosla gente que producimos alimentos en el campo”. Así, considera que “algunos creen que la gente come ideología cuando de lo que se alimenta es de comida” mientras recuerda que producir un litro de leche o un kilo de carne significa, para un productor, “endeudarse porque no acompaña el precio de producir con el precio de venta”.

En este sentido, subraya que “las familias están perdiendo poder adquisitivo y cada vez se producenmenos compras de productos esencialescomo la ternera, el cordero o incluso el pollo, que ha subido un 30%”.

Para esta ganadera, “cuando se intenta limitar precios con esta idea de ahora lo que va a ocurrir es un problema de abastecimiento total, y eso lo vamos a ver, y entonces nos vamos a dar cuenta de que los costes de la crisis, mal gestionadas por anteponer la ideología,van a acabar con la produccióndebido a que muchas familias están teniendo que cerrar las explotaciones”.

De esta manera, María del Camino Limia sostiene que como sigan con estas medidas “tomar un buen cordero o una buena ternerasólo va a quedar para las clases económicas altascuando la carne es un alimento esencial y básico que debe de ser accesible a todas las personas, y sobre todo a las más desfavorecidas que son las que más las necesitan”.

A PIE DE CAMPO

En su opinión, “lo que se debe de atajar es un problema de producción en el campo, de posicionar, apoyar y acompañar ala rentabilidad de las explotacionesporque son negocios como otros cualquiera y si no salen las cuentas lo que hacen es cerrarlas y si se cierran son al final menos productos que se ponen encima de la mesa de los consumidores y eso parece que no se dan cuenta”.

De forma concreta, según esta ganadera, si entrara en vigor el tope de costes mínimos de los productos básicos “se produciría un parón en el mercado y no se van a disfrutar de los alimentos de primera necesidad como venía pasando hasta ahora, como hasta hace poco”, por lo que insiste en que “comer un cordero va a ser un privilegio, primero por el precio y segundo porquese están cerrando cada vez más explotaciones“, denuncia.